Los márgenes de la historia

Publicado por manucci | 21 Jul, 2009

    Ciclos paralelos

    Pensar los momentos históricos como un ciclo homogéneo de inicio y fin que se extiende en una línea recta sin interferencias es una ilusión post medieval. Distintos movimientos sociales con diferentes unidades de tiempo, ideologías, estructuras económicas y culturales conviven con las conformaciones imperantes en un mismo período de tiempo. En la dinámica de los contextos sociales, una estructura hegemónica comparte la historia con ciclos paralelos que se generan, crecen y reproducen sobre los márgenes de las condiciones imperantes en determinado período.


    Los ciclos paralelos son movimientos sociales que tienen una conformación distinta al ciclo imperante y conviven en un mismo espacio de tiempo. Los ciclos paralelos nos sitúan en diferentes dimensiones sociales y económicas, aún cuando vivamos una tendencia dominante con mucha fuerza y determinismo.

    Todos los procesos humanos tienen una dinámica de cambio intrínseca que les permite mantener una sintonía y adaptación al contexto de relaciones en el que vive. Todos los procesos humanos se autoorganizan en diferentes instancias de cambio con distintos niveles de profundidad.

    En este sentido, la homogeneidad de los períodos imperantes se termina en algún momento porque no se puede sostener una dinámica de procesos sociales sin absorber cambios estructurales a lo largo del tiempo. Estas perturbaciones estructurales surgen de los ciclos paralelos. Por este motivo, la historia oficial, en algún momento, se corre hacia los márgenes y se cruza con ciclos paralelos. Justamente en este entrecruzamiento está la riqueza de un sistema social que introduce rupturas y cambios en su dinámica y diversidad de factores estructurales que lo componen.

    En este momento histórico, dada las condiciones de inestabilidad estructural, la perdurabilidad de conformaciones imperantes es cada vez más efímera por la multiplicación de ciclos paralelos que amplían la diversidad de condiciones de vida. El punto histórico de encuentro entre ciclos paralelos es un punto de bifurcación; es un momento en que se encuentran sistemas de vida diferentes, actores diversos y estructuras de producción, de pensamiento y culturales distintas. Es un momento histórico porque es un punto donde el futuro se abre a estados posibles de cambio que surgirán de ese encuentro. Este punto de encuentro es el que conlleva las paradojas y las contradicciones que suelen aparecer visibles en determinado momento histórico en un sistema social. Son situaciones en la historia que llevan a puntos de tensión porque se produce un encuentro de diversidades de vida, de intereses y de estructura que hasta entonces estaban conviviendo.

    ¿Cuándo el encuentro se torna traumático? Cuando el ciclo imperante intenta sostener por la fuerza sus condiciones hegemónica. Se sostiene de manera ficticia, ciega y reactiva. El resultado es una estructura disfuncional que solo puede mantener su integración a través de síntomas. El juego de fuerzas deforma lo que podría ser un factor de encuentro y desarrollo en un choque feroz con resultados disfuncionales y consecuencias negativas.










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