Imágenes del final del idilio

Publicado por manucci | 27 Ene, 2009

    Obama meets Spiderman

    La clásica revista de comics Marvel, recibe al nuevo presidente haciéndolo participar de una historia junto al Hombre Araña. Es una de las metáforas más interesantes de esta especie de esperanza de "super héroe" que los americanos (y el mundo) han construido en torno a Barack Obama. El idilio de casi cinco años de crecimiento económico continuo se esparce en una crisis global sin precedentes. Estados Unidos inaugura un nuevo presidente augurando un nuevo gobierno; al mismo tiempo que Islandia derroca a gritos el suyo, terminando con el primer gobierno que cae producto de la crisis, otrora ejemplo luego de una década de fuerte crecimiento. A continuación, algunas de las imágenes reales más impactantes de la debacle de los líderes en diferentes latitudes.


    Alemania no encuentra el rumbo de su rescate financiero luego de un segundo paquete de auxilio con resultado incierto que hasta el momento ha dejado a tres funcionarios fuera de carrera, mientras avanza en la nacionalización de su sistema bancario. Gran Bretaña enfrenta la recesión más fuerte de la posguerra con bancos quebrados que pasan a manos del Estado. España enfrenta una tasa de desempleo de 14%, la más alta desde el año 2000. El resto de Europa vibra entre la onda expansiva del deterioro económico y la onda expansiva del deterioro político a partir de la crisis del gas. Japón registra caídas significativas en su economía, al mismo tiempo que el poderoso eje asiático también siente las repercusiones de la debacle. Así, el 60 por ciento de la economía mundial la pérdida de puestos de trabajo con una velocidad impresionante de consecuencias todavía impensadas.

    En este marco, los líderes tienen el desafío de crear sentido para este mundo que parece haber perdido el sentido que se está desgranando en una serie de síntomas estructurales inéditos y desafiantes. Esto implica posicionarse frente a una realidad que tiene una lógica distinta a la de los siglos pasados. Las reglas de este nuevo mundo están frente a nosotros, pero para verlas es necesario redefinir aspectos de nuestra cosmovisión clásica.

    En este momento histórico, uno de los factores claves para las personas y las organizaciones es ampliar su capacidad de lectura; pero no en el sentido de incorporar más información sino de construir mapas de posibilidades. La competitividad depende de la operatividad de los mapas estratégicos y esto conlleva la necesidad de renovar creencias, modelos y actitudes. De nada sirve leer los sucesos actuales desde caminos anticuados, porque no vamos a ver nada nuevo. Por el contrario, vamos a vivir una inundación de información que nos lleva a más desconcierto.

    El diseño de lo cotidiano aparece cada vez más complejo frente a este mundo globalmente fragmentado. Esto nos lleva a prepararnos para vivir saltando entre distintos órdenes económicos, con diferentes escalas de producción, de estructuras geopolíticas y las consecuentes redefiniciones sociales locales de los procesos mundiales. Es un momento histórico oportuno para revisar el marco de abordaje de la inestabilidad y los modos de participación en el mundo del cual formamos parte. Si nuestro abordaje es excluyente y determinista, nuestras acciones también lo serán, nuestro criterio de evaluación también lo será y por lo tanto frente a un mundo tan polarizado, las paradojas se transformarán en una condena para las personas, los líderes y los proyectos.










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